Descripción
Fava nace del gesto primero: una forma contenida, redondeada, casi primordial, como un grano que guarda el tiempo antes del tiempo. Su silueta orgánica remite a las semillas que atraviesan generaciones, llevando memoria, promesa y permanencia.
Así como los anillos del roble registran silenciosamente los años, Fava expresa el tiempo en estado latente, aquello que reposa, madura y permanece. Sus curvas no son rígidas: acogen, despiertan nostalgia e invitan al confort del hogar, a las pausas largas y a los rituales cotidianos.
En diálogo con la madera, Fava celebra la materia viva. Cada veta y marca natural reafirma la cronología inscrita en el material, un diseño que no se repite.






